jueves, 25 de febrero de 2010

El origen de cómo hablamos en Aragón

Quizá alguno de vosotros os hayáis preguntado alguna vez, ¿por qué hablamos como hablamos hoy en día en Aragón? ¿Cuál es su origen? Yo me la hice y tras investigar durante mucho tiempo creo tener una respuesta más o menos clara. Y lo voy a intentar exponer.

Para intentar explicar lo que hablamos hoy en Aragón merece la pena echar la vista atrás. Inicialmente, en la época prerromana, en la península ibérica se hablaban una serie de lenguas que algunos expertos dicen que podrían ser parecidos al actual euskera. Con la llegada de la colonización romana de la península ibérica, estas lenguas fueron sustituidas por un latín vulgar como hablas del pueblo. Este latín vulgar fue evolucionando con los años. Después llegó la conquista de Al-Andalus por los musulmanes. El latín vulgar de los territorios no conquistados del norte siguió evolucionando y diversificándose en dialectos según las zonas. En el área musulmana llegó el árabe, pero también se formó el llamado mozárabe, lengua con rasgos del latín vulgar de la península y el árabe traído por los conquistadores. Durante la Reconquista, los reinos cristianos del norte llevaron a las tierras del sur sus hablas por medio de los repobladores, que se juntaron con las gentes que ya vivían allí.

En Aragón, la mayor parte del territorio era tierra conquistada a los musulmanes. El reino de Aragón, que surgió del condado aragonés situado en el Pirineo, fue conquistando territorio a los musulmanes hasta formar el Reino de Aragón con límites idénticos a los actuales. ¿Qué lengua se hablaba en el reino de Aragón entonces? En la zona del norte, no conquistada por los musulmanes lo que se hablaba eran dialectos del latín vulgar. En la zona reconquistada por los cristianos, que era la mayor parte de Aragón, la lengua hablada tendría influencias tanto del mozárabe, lengua de los autóctonos de la zona, como de los dialectos de los cristianos repobladores, que aunque en su mayoría eran aragoneses, también había gascones y navarros entre otros. Más tarde, con la estabilización de la zona, el reino de Aragón, fue fijando más su lengua, con diferencias entre zonas pero cada vez más homógenea. Es lo que denominamos romance aragonés medieval, que algunos lo engloban con el romance navarro en el romance navarro-aragonés. Este romance, aunque teniendo cierta homogeneidad, presentaba lógicamente sus diferencias entre zonas. Mientras en el norte de Aragón el romance aragonés tenía grandes influencias y similitudes con el vecino gascón, en el oriente aragonés el romance aragonés tenía más similitudes con los dialectos de Lérida y Tortosa, y en el occidente aragonés el romance aragonés se parecía más a los dialectos de la vecina Castilla. Los romances en esa época no estaban estandarizados. En los documentos oficiales se escribía en latín, aunque más tarde se introduciría el romance aragonés.

Pero el reino de Aragón no estaba sólo en el escenario. En la península ibérica, el vecino reino de Castilla era el más poderoso, y su dialecto, el castellano, también lo era. El romance castellano, parecido al aragonés, sobretodo al aragonés de la zona más occidental, adquirió gran prestigio en todos los reinos peninsulares. Como consecuencia, el romance aragonés fue adquiriendo más y más influencias castellanas. Esto provocó que años más tarde, la inteligibilidad de ambos dialectos fuera tan grande que ambos, castellano y aragonés, junto con el dialecto leonés, empezaran a denominarse de manera conjunta como una sola lengua denominada español por extenderse por la mayor parte de la antigua Hispania. Sin embargo, en las zonas más alejadas de Castilla, el norte y el oriente aragonés, el romance aragonés era mas diferente del romance castellano, por lo que la inteligibilidad entre ellos no era tan fácil como en el centro y occidente aragonés. Por ello, el romance aragonés de estas zonas no pudo integrarse en el español y comenzó una situación de bilingüismo entre el español y el romance aragonés de la zona. El español era mucha veces usado como lengua oficial y culta mientras que el romance aragonés de la zona era el habitual en la lengua oral del pueblo.

Y prácticamente esto explica la situación actual de las lenguas en Aragón. Hoy en día, en la mayor parte de Aragón se habla la lengua española, lengua que ha sido estandarizada y goza de gran salud. Pero el español no es ni muchos menos homogéneo, aunque muchas veces las políticas de las instituciones hayan ido en ese camino. En Aragón se habla el dialecto aragonés del español y al léxico diferencial con la variedad estándar se le denomina aragonesismos. En el norte de Aragón, el romance aragonés de la zona ha evolucionado a un conjunto de hablas muy similares, pero sin una variedad estándar aglutinadora. En las últimas decadas, un movimiento social ha intentado crear un estándar al que denomina como "aragonés" para intentar lograr su uso como lengua oficial al mismo nivel que el español. Sin embargo, en mi opinión, y en la de expertos sobre el tema, la denominación más acertada para aglutinar a estas hablas sería la de altoaragonés. Por último, en el oriente de Aragón el romance aragonés de la zona ha evolucionado también a un conjunto de hablas muy similares entre sí y con las hablas de las vecinas zonas de Lérida y Tortosa. En los últimos años, un movimiento social ha intentado integrarlas, por su similitud, en la lengua estandarizada del territorio vecino de Cataluña, el catalán. Sin embargo, otro movimiento defiende la creación de una variedad estándar para la zona denominada aragonés oriental. En mi opinión, cualquiera de las dos sería posible, aunque creo que la segunda opción podría ser mejor. A mi me gusta conservar la diversidad cultural y considero que la segunda opción sería más positiva para este fin.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario