sábado, 27 de febrero de 2010

Un cambio en la enseñanza de lengua en Aragón es necesario

En Aragón, así como en toda la España sin lengua cooficial, la lengua que se enseña a los niños desde pequeños es una variedad estándar del idioma español, idéntica para todas las regiones del país. Y alguno de vosotros os preguntaréis, ¿y qué hay de malo en esto? Pues os lo voy a intentar explicar.

El español es una lengua viva, con miles de variedades y registros, en continua evolución, como es natural en cualquier lengua hablada hoy en día. Recibe constantemente influencias de un y otro idioma, se crean nuevas palabras, otras dejan de usarse. Eso es lo natural en una lengua. Sin embargo hay gente que parece que quiera que la lengua española sea única y que perdure prácticamente fija hasta en los fin de los tiempos, una lengua pura. No hay nada más contra natura que esto. Y aunque desde la enseñanza algo sí consiguen, nunca conseguirán uniformar la lengua del todo, porque los dueños de la lengua somos los hablantes, no los académicos.

Yo no estoy en contra de unas normas básicas para la lengua, que ayuden a poner un poco de orden en el caos de la lengua oral, tan heterógenea, pero es que lo que realmente están haciendo hoy en día las academias es la regulación de "todo", poniendo muchas veces más trabas que beneficios y entorpeciendo el verdadero fin de la lengua, que es, sin ninguna duda, ser un medio práctico para la comunicación entre las personas.

Y es en este ansia por querer purificar, ordenar y regular la lengua hasta límites insospechados, transmitiendo esto después a la enseñanza, cuando se están "cargando" al idioma. Se están cargando al idioma y se están cargando la diversidad que hay en él.

En la escuela aragonesa, la lengua que se enseña a los niños desde pequeños no es, ni de lejos la lengua de la calle, la lengua de sus padres y abuelos. Es una lengua que suena ajena a oídos de los pequeños muchas veces, pero que éstos como sus padres, acatan porque es lo que está bien. Y la misma escuela desprestigia muchas veces las formas dialectales que los pequeños traen desde casa, llegando a tratar, no sé si por desconocimiento o por afán "purificador", los aragonesismos y localismos como meros vulgarismos. Y no se dan cuenta cuánto daño está haciendo esto último generando un gran desapego de los niños por la lengua que maman en sus casas. Pero a su vez, tampoco consiguen que estos niños sientan como suya la lengua que les enseñada en las escuelas. Aunque sí que reconocerán que, como les han enseñado en la escuela, eso es hablar bien el español, y lo que se habla en casa es hablar mal o hablar basto.

¿Y qué es lo que yo propongo? En mi opinión, la lengua que debería a enseñarse a los niños pequeños es la lengua local, lengua con la que se sienten más identificados por ser la que hablan en casa y con la que juegan y conviven. La lengua estándar, que por otra parte empezarán a conocer en los dibujos animados y en la televisión, debería ser introducida poco a poco mediante la lectura de textos en la variedad estándar y en las otras variedades dialectales del español. Así, los niños conseguirían sentir como propia su lengua, por ser la variedad dialectal de su región, y a su vez disponer del vocabulario necesario para poder entenderse con los ciudadanos de otras regiones y con otras variedades dialectales.

Porque es muy triste ver a niños corregir a sus abuelos palabras aragonesas que estos han utilizado toda la vida y no son mejores ni peores que los vocablos castellanos: "Abuelo, la nieve no se regala, la nieve se derrite.", o "Abuela, que chaminera está mal dicho, no sabes hablar, se dice chimenea." O esbarizar por resbalar, o enreligar por liar, o pozal por cubo, o laminero por goloso, etc.

jueves, 25 de febrero de 2010

El origen de cómo hablamos en Aragón

Quizá alguno de vosotros os hayáis preguntado alguna vez, ¿por qué hablamos como hablamos hoy en día en Aragón? ¿Cuál es su origen? Yo me la hice y tras investigar durante mucho tiempo creo tener una respuesta más o menos clara. Y lo voy a intentar exponer.

Para intentar explicar lo que hablamos hoy en Aragón merece la pena echar la vista atrás. Inicialmente, en la época prerromana, en la península ibérica se hablaban una serie de lenguas que algunos expertos dicen que podrían ser parecidos al actual euskera. Con la llegada de la colonización romana de la península ibérica, estas lenguas fueron sustituidas por un latín vulgar como hablas del pueblo. Este latín vulgar fue evolucionando con los años. Después llegó la conquista de Al-Andalus por los musulmanes. El latín vulgar de los territorios no conquistados del norte siguió evolucionando y diversificándose en dialectos según las zonas. En el área musulmana llegó el árabe, pero también se formó el llamado mozárabe, lengua con rasgos del latín vulgar de la península y el árabe traído por los conquistadores. Durante la Reconquista, los reinos cristianos del norte llevaron a las tierras del sur sus hablas por medio de los repobladores, que se juntaron con las gentes que ya vivían allí.

En Aragón, la mayor parte del territorio era tierra conquistada a los musulmanes. El reino de Aragón, que surgió del condado aragonés situado en el Pirineo, fue conquistando territorio a los musulmanes hasta formar el Reino de Aragón con límites idénticos a los actuales. ¿Qué lengua se hablaba en el reino de Aragón entonces? En la zona del norte, no conquistada por los musulmanes lo que se hablaba eran dialectos del latín vulgar. En la zona reconquistada por los cristianos, que era la mayor parte de Aragón, la lengua hablada tendría influencias tanto del mozárabe, lengua de los autóctonos de la zona, como de los dialectos de los cristianos repobladores, que aunque en su mayoría eran aragoneses, también había gascones y navarros entre otros. Más tarde, con la estabilización de la zona, el reino de Aragón, fue fijando más su lengua, con diferencias entre zonas pero cada vez más homógenea. Es lo que denominamos romance aragonés medieval, que algunos lo engloban con el romance navarro en el romance navarro-aragonés. Este romance, aunque teniendo cierta homogeneidad, presentaba lógicamente sus diferencias entre zonas. Mientras en el norte de Aragón el romance aragonés tenía grandes influencias y similitudes con el vecino gascón, en el oriente aragonés el romance aragonés tenía más similitudes con los dialectos de Lérida y Tortosa, y en el occidente aragonés el romance aragonés se parecía más a los dialectos de la vecina Castilla. Los romances en esa época no estaban estandarizados. En los documentos oficiales se escribía en latín, aunque más tarde se introduciría el romance aragonés.

Pero el reino de Aragón no estaba sólo en el escenario. En la península ibérica, el vecino reino de Castilla era el más poderoso, y su dialecto, el castellano, también lo era. El romance castellano, parecido al aragonés, sobretodo al aragonés de la zona más occidental, adquirió gran prestigio en todos los reinos peninsulares. Como consecuencia, el romance aragonés fue adquiriendo más y más influencias castellanas. Esto provocó que años más tarde, la inteligibilidad de ambos dialectos fuera tan grande que ambos, castellano y aragonés, junto con el dialecto leonés, empezaran a denominarse de manera conjunta como una sola lengua denominada español por extenderse por la mayor parte de la antigua Hispania. Sin embargo, en las zonas más alejadas de Castilla, el norte y el oriente aragonés, el romance aragonés era mas diferente del romance castellano, por lo que la inteligibilidad entre ellos no era tan fácil como en el centro y occidente aragonés. Por ello, el romance aragonés de estas zonas no pudo integrarse en el español y comenzó una situación de bilingüismo entre el español y el romance aragonés de la zona. El español era mucha veces usado como lengua oficial y culta mientras que el romance aragonés de la zona era el habitual en la lengua oral del pueblo.

Y prácticamente esto explica la situación actual de las lenguas en Aragón. Hoy en día, en la mayor parte de Aragón se habla la lengua española, lengua que ha sido estandarizada y goza de gran salud. Pero el español no es ni muchos menos homogéneo, aunque muchas veces las políticas de las instituciones hayan ido en ese camino. En Aragón se habla el dialecto aragonés del español y al léxico diferencial con la variedad estándar se le denomina aragonesismos. En el norte de Aragón, el romance aragonés de la zona ha evolucionado a un conjunto de hablas muy similares, pero sin una variedad estándar aglutinadora. En las últimas decadas, un movimiento social ha intentado crear un estándar al que denomina como "aragonés" para intentar lograr su uso como lengua oficial al mismo nivel que el español. Sin embargo, en mi opinión, y en la de expertos sobre el tema, la denominación más acertada para aglutinar a estas hablas sería la de altoaragonés. Por último, en el oriente de Aragón el romance aragonés de la zona ha evolucionado también a un conjunto de hablas muy similares entre sí y con las hablas de las vecinas zonas de Lérida y Tortosa. En los últimos años, un movimiento social ha intentado integrarlas, por su similitud, en la lengua estandarizada del territorio vecino de Cataluña, el catalán. Sin embargo, otro movimiento defiende la creación de una variedad estándar para la zona denominada aragonés oriental. En mi opinión, cualquiera de las dos sería posible, aunque creo que la segunda opción podría ser mejor. A mi me gusta conservar la diversidad cultural y considero que la segunda opción sería más positiva para este fin.

sábado, 13 de febrero de 2010

El dialecto aragonés del español

Soy una persona que me identifico bastante con mis raíces. Creo que es algo que nos identifica y nos hace diferentes. Me gusta la variedad. Si todas las personas fueramos iguales, esto sería un aburrimiento. Por eso, creo que está bien guardar lo que identifica a uno mismo, y entre estas cosas está el habla, la lengua. Ahora que guardar, defender y proteger los rasgos culturales de uno mismo nunca se debe hacer atacando las culturas ajenas ni menospreciándolas. Simplemente son diferentes y cada uno tiene la suya, al igual que cada uno tiene su pueblo y le gusta el que más, pero por ello no dejar de apreciar las cosas buenas de los demás. Además, en el tema de la cultura es bueno enriquecerse de las demás. En mi opinión, lo más acertado conservar la cultura propia pero a su vez no dejarla inamovible e intacta, sino permitir el enriquecimiento con aportaciones del resto de culturas.

Volviendo al tema, lo que yo quería hablar hoy es sobre la lengua que se habla en mi tierra, que es el dialecto aragonés del español. El dialecto aragonés es una variedad del español actual que se conoce en todo Aragón y se habla en la mayor parte del territorio, a excepción de la parte norte y la parte oriental de la comunidad. Es el idioma en el que nos comunicamos los aragoneses desde hace mucho tiempo. Pero desgraciadamente, vivimos en un país (España) cuya política lingüística ha sido desde hace tiempo la homogeneización de la lengua. Esto unido al efecto globalizador de la televisión está haciendo que las variedades del español en España esté en peligro de extinción y se van diluyendo en una lengua estándar basada en la variedad castellana, que es la que se utiliza en los medios de comunicación y la enseñanza. Por ello, a mi me gustaría luchar para que los aragoneses no perdamos parte de nuestra cultura y colaborar a que el dialecto aragonés no se extinga. Por eso, a partir de hoy voy a empezar un pequeño repertorio de las palabras y expresiones aragonesas que aun se siguen utilizando en mi entorno para que no se las lleve el viento, y si es posible, las pueda seguir utilizando y no desparezcan. Aquí va la primera tanda:

"no cal/no cale": Del verbo caler o caldre. Significa "no hace falta, no es preciso". Aunque el diccionario de la RAE lo recoge como en desuso, eso es totalmente falso y en el medio rural aragonés incluso los jóvenes lo siguen utilizando. Existe un verbo hermano en el catalán y el valenciano.

pozal: Significa cubo en castellano.

encorrer: correr detrás de uno

"hacer mal (una parte del cuerpo)": doler

charrar: charlar, hablar

espinay/espinayes: espinacas

bolligar: moverse

forigar: urgar

hardacho: lagarto

royo: rubio, rojo

ciruella: ciruela

sufijos -ete, -ico: diminutivos (en lugar de -ito). También a veces forma cariñosa de llamar a las cosas.

aljezón: cascote de yeso, yesón

chaminera: chimenea

yesaire: persona que trabaja el yeso. En castellano es yesero.

tajugo: Animal que en castellano se denomina tejón.

alberge: albaricoque

noguera, perera, manzanera, olivera, almendrera, rosera,...: Los nombres de árboles y plantas se terminan en -era.

gaire:

arguellarse, arguello, arguellao: desmedrarse por falta de salud o mala alimentación.

laminero: De lamín (dulce). En castellano es goloso.

empentar: empujar

batir: tirar

liviano: pulmón

garra: pierna

morro: labio

enreligar: enredar

esbarizar: resbalar

regalar: derretir

jada: azada

astral: hacha

chupera, chupón : carámbano de hielo

mardano: carnero padre

sargantana: lagartija

ajo porro: puerro

panizo: maíz

morcacho: morcajo (mezcla de trigo y centeno) o simplemente centeno

cabezo: cerro, montaña

embolicar: embrollar, enredar, confundir

continuará...

A vueltas con las lenguas y los dialectos

Desde un tiempo a esta parte, he tenido gran curiosidad acerca del tema de las lenguas. Primeramente debería indicar que soy aragonés, de un pueblo de la provincia de Teruel llamado Calamocha, y que toda mi familia también lo es (de la zona). Mi relación con las lenguas ha sido cuanto menos curiosa. De pequeño, yo, siempre queriendo dar lo mejor de mí, me esforzaba en pulir mi español y hacer caso a las indicaciones de los maestros y libros. Pero a la par, me daba cuenta de que había gran cantidad de palabras y expresiones que utilizaban en mi entorno más familiar, mis padres, mis abuelos, otros chicos, la gente de la calle, que no entraban en el sistema tan perfecto que en la escuela me habían enseñado. Y a la par, palabras y expresiones que en la escuela me enseñaban y que acababa por no utilizar pues eran tan ajenas a lo que en mi entorno se hablaba. Y eso me chirriaba.

Mi primera respuesta fue ignorar esas palabras y expresiones, y como me habían inculcado en la escuela, todo lo que no se diera en clase, eso no era el lenguaje correcto, era hablar mal, o en el mejor de los casos, "castellano antiguo" que sólo utiliza la gente mayor. Pero la realidad era otra bien distinta como despues me di cuenta años más tarde.

La adolescencia me trajo ganas de conocer nuevas cosas y atreverme a poner en duda lo ya establecido. Entonces oí hablar de la fabla aragonesa, un idioma que aunque nadie sabía hablar por aquí, algunos decían que se hablaba antes en todo Aragón y por ende aquí donde vivía. Ello provocó mi curiosidad por el tema y empecé a leer cosas sobre el tema. Sin embargo, leyendo y leyendo averigüé que lo que me habían contado no era del todo cierto y que lo que se había hablado antiguamente donde yo vivía no era exactamente la fabla aragonesa que se habla hoy en día en el norte de Aragón. Así que, atraído por mi curiosidad empecé a investigar en mis ratos libres acerca de las diversas teorías y puntos de vista acerca de las lenguas y especialmente de las lenguas de Aragón de diversos historiadores, filólogos y lingüistas.

Gracias a mi paso por tierras valencianas a la hora de cursar mis estudios superiores, donde el tema de las lenguas estaba más en la calle que en Aragón , mi amplitud de puntos de vista en torno a las lenguas se enriqueció. Seguí leyendo bastante, pues atraía bastante mi curiosidad este tema. Por una parte veía que muchas palabras que yo utilizaba y las tenía como muy normales no las entendían allí. Por otra parte veía muchas coincidencias y similitudes entre palabras aragonesas que yo utilizaba y palabras del idioma valenciano. Además era chocante que muchas de esas palabras aragonesas de uso común en muchos casos ni aparecían en el diccionario. También me sumergí en otros temas como el dilema entre las palabras dialecto-lengua. Empecé a ver cuán subjetivo podía ser este tema de las lenguas, cómo cada lingüista tenía su propio punto de vista y enfoque.

Bueno, y como conclusión decir que después de estos ires y venires en torno al tema lingüístico, después de haber leído mucho sobre el tema, he podido adquirir una visión amplia del tema y he podido configurar una opinión bastante sólida respecto al tema. Por ello, me gustaría ir desgranando las diversas conclusiones a las que he llegado y sobretodo, lo que más me interesa, ir desmintiendo mentiras y manipulaciones en torno a estos temas que por ahí están a la orden del día. En próximas entradas continuaré...

lunes, 8 de febrero de 2010

Hola, bienvenidos todos!

Hola. Soy David Saura. Tengo 24 años y éste va a ser mi blog a partir de ahora. Va a ser el lugar donde escriba mis reflexiones y opiniones sobre los temas que más me interesan y preocupan. Estáis todos invitados para comentar mis entradas y poder conversar de manera agradable. Un saludo a todos y bienvenidos!